Tu agente contesta, agenda, cobra, hace seguimiento y te pasa lo importante. Todo desde WhatsApp.
Copia tu tono, tu jerga y tus respuestas. Aprende de tus conversaciones reales. No suena a robot: suena a alguien de tu equipo.
Cada mensaje contestado al instante, incluso a las 3 AM. Nunca más pierdes una venta por "no estaba al teléfono".
Cuando alguien está listo, pide sus datos, los guarda y te avisa por WhatsApp para que cierres tú.
Mira tu agenda antes de ofrecer una hora y nunca da la misma dos veces. Si usas Google Calendar, la cita llega también ahí.
Para consultorios y clínicasArma el link de pago con PayPhone y confirma solo cuando el cliente pagó. La venta se cierra en el mismo chat.
¿Preguntó el precio y desapareció? Tu agente le escribe solo al día siguiente para retomar, sin que tú te acuerdes.
¿Prefieres contestar tú a un cliente? Un toque y la IA se hace a un lado. Retomas cuando termines.
Sube tu menú, catálogo o lista de precios (PDF) y responde con tu información real. Si un precio no está, no lo inventa: lo confirma contigo.
Tus clientes mandan notas de voz y fotos, y tu agente las entiende y responde como si nada. Como atiende un humano, pero sin cansarse.
Vende, resuelve dudas y agenda en la misma conversación. Lo que necesita a una persona, te lo pasa a ti.
No te dejamos con un manual. Te entregamos tu agente andando, y a alguien que responde si algo pasa.
Tú nos cuentas tu negocio; nosotros lo armamos, lo probamos y te lo entregamos funcionando.
Responde en ecuatoriano, con el trato de tu local. Como alguien de tu equipo, no una máquina.
Cada contacto, interesado y venta en un solo lugar. Y lo descargas cuando quieras.
Si algo falla, te responde una persona de aquí, en tu idioma y tu horario.
Tus clientes y tu información son tuyos. Si algún día te quieres ir, te los entregamos. Nada de secuestrar tu negocio.
El miedo de todos: “¿y si le dice una burrada a mi cliente?”. Por eso tu agente no sale a hablar sin pasar tres filtros.
Le hacemos preguntas típicas de tus clientes y le ponemos nota. Tú ves qué falla y se lo enseñas en un clic, antes de que hable con nadie.
Chatea con tu agente todo lo que quieras desde el panel. Nada se conecta a tus clientes sin tu OK.
Usa la información de tu negocio. Si no sabe algo, lo dice y te pasa el caso, en vez de adivinar un precio.